Mar. Mar 3rd, 2026

Con solo 13 años, Jorge Álvarez, conocido en el paddock como “Pollito” y portador del dorsal 121, se ha consolidado como uno de los jóvenes pilotos con mayor proyección dentro del enduro y cross-country nacional Portugues y del Extremeño. Su evolución deportiva, constante y sólida, es el reflejo de un proyecto bien construido: talento, trabajo y una familia volcada por completo.

Jorge comenzó a competir en 2023 en la disciplina de motocross, donde adquirió la base técnica que hoy se refleja en su pilotaje. En 2024, decidió centrar su trayectoria exclusivamente en el Cross-Country en Extremadura, logrando un tercer puesto en el campeonato regional, un resultado que confirmaba su potencial.

El 2025 marcaría un punto de inflexión definitivo. En la primera prueba del año, una avería mecánica grave, con la rotura de la válvula de escape, puso a prueba su carácter. Lejos de abandonar, Pollito continuó en carrera y logró un segundo puesto, demostrando una madurez impropia de su edad. A partir de ahí, la regularidad y el trabajo dieron sus frutos, proclamándose campeón del Campeonato de Cross-Country de Extremadura.

Ese mismo año, a finales de abril, dio el salto al Campeonato Nacional de Minienduro de Portugal. A pesar de no disputar la primera prueba, Jorge finalizó el certamen en una brillante cuarta posición, quedándose a solo tres puntos del tercer clasificado, compitiendo de tú a tú con pilotos de alto nivel.


Jorge Álvarez “Pollito”, dentro y fuera de la moto

Durante la temporada, Jorge ha demostrado que su fortaleza va más allá de los resultados.

“No soy de rendirme. Aunque pasen cosas con la moto, siempre intento terminar y aprender en cada carrera”, explica el joven piloto.

La dureza del enduro es, precisamente, lo que más le motiva:

“Me gusta porque no es solo correr rápido. Tienes que pensar, cuidar la moto y aguantar hasta el final. Cada carrera es diferente.”

Su paso por Portugal ha sido clave en su evolución:

“Allí el nivel es muy alto y eso te obliga a mejorar. Me ayudó a ser más constante y a cometer menos errores.”

Pero si hay algo que Jorge destaca por encima de todo es el apoyo familiar:

“Mi padre me ayuda con la moto, mi madre está pendiente de todo y mi hermana siempre me anima. Sin ellos no sería lo mismo.”


La anécdota que ya es tradición en el paddock

Más allá del cronómetro, Pollito se ha ganado el cariño del paddock por su naturalidad. Hay una escena que ya se repite carrera tras carrera y que en Diariodeportivo conocemos bien.

Cuando Jorge localiza a lo lejos al fotógrafo @elgranpoppy, no falla:

“¡Ahí está el Poppy!”

En ese momento, sin perder concentración, se pone en “modo modelo”, buscando la pose perfecta en los saltos o en plena curva, regalando imágenes espectaculares. Todo ello con un detalle añadido: su hermana Carla, que se encarga de que en cada carrera luzca un peinado diferente, convirtiendo cada prueba en un sello personal.

Una imagen que resume a la perfección el ambiente que rodea al piloto: familia, cercanía y pasión por el motociclismo.


Familia, club y próximos retos

Detrás de Jorge hay un equipo inseparable. Su padre, Jorge Álvarez, mecánico, cuida cada detalle de la moto; su madre, Vicky, compagina su actividad profesional con el apoyo constante en carreras y desplazamientos; y su hermana Carla, siempre presente, completa un núcleo familiar que acompaña al piloto en todas las pruebas.

Hasta la fecha, Jorge Álvarez “Pollito” (121) pertenece al Motoclub Offroad Cáceres, entidad clave en su formación deportiva y humana.

De cara a la próxima temporada, el joven piloto afrontará nuevos retos compitiendo en el Campeonato Nacional de Minienduro de Portugal y en el Campeonato Regional Madrileño, con cambio de categoría y la misma mentalidad de siempre:

“Aprender, disfrutar y darlo todo en cada carrera.”


Un proyecto con futuro

Jorge Álvarez “Pollito” no es solo resultados. Es proyección, valores familiares, personalidad y conexión con el público. Un piloto joven que ya compite a nivel nacional e internacional y que representa una oportunidad clara para marcas que apuesten por el futuro del off-road.

El dorsal 121 ya no es solo un número. Es una promesa que empieza a cumplirse.